lunes, 5 de enero de 2015

NADIE ES PERFECTO


Nadie es perfecto

FICHA BIBLIOGRÁFICA


 

-          Título: Nadie es perfecto

-          Autor: Mario Gomboli

-          Traducción: Pilar Molina                  

-           Adaptación: Fernando Lalana

-          Editorial: Bruño – Lobo rojo-

-          Fecha  1ª edición: 1998

-          Edad en la que me baso para el análisis: 6 años

 

Guapos y feos, orejas, narices, dientes grandes, o pequeños… da igual. Lobo Rojo nos enseña la manera de valorar positivamente nuestras diferencias, porque nos hacen, pues eso, diferentes, y eso también puede querer decir especiales. Esas pequeñas cosas que consideramos defectos y que tenemos que aceptar como nuestros rasgos de autenticidad.

 

“Nadie es perfecto” es un libro genial, en principio, aconsejado para niños a partir de 6 años, y es en la edad en la que me voy a centrar para hacer el análisis, pero lo cierto es que puede leerse a cualquier edad, pues también a la edad adulta olvidamos como reaccionar cuando hay alguna pequeña cosa que no nos gusta demasiado. Lobo Rojo tiene las claves. Se exponen casos en los que cualquier niño puede sentirse identificado. Lo más interesante es que es  a esta edad cuando el niño está desarrollando su autoestima y su concepto sobre sí mismo, por lo que es el momento ideal para leer un libro como este, disfrutarlo y trabajar todos los aspectos positivos que podemos sacar de él.

También resaltaría del libro como algo que nos facilitará el trabajo, que está dividido en pequeños capítulos, con los diferentes casos. Esto nos brinda la oportunidad de dividir las actividades por bloques y resaltar los aspectos más importantes de cada uno de ellos para una más fácil comprensión por parte de los pequeños lectores, ya que es una edad en la que se están iniciando en la lectura, por lo que preferirán textos cortos y con muchas imágenes.

Actividades para antes de la lectura


 

Se repartirán entre todos los niños fotocopias de ciertas ilustraciones del libro para que puedan colorearlas. Escogeremos las más representativas de cada capítulo del libro. Por ejemplo, en el capítulo de “lengua de trapo” se puede ver a Lobo Rojo con la lengua hecha un nudo.

Después de haber sido coloreadas escribiremos en la pizarra el nombre de cada capítulo y lo relacionaremos con los dibujos.

Como hay siete capítulos, tendremos siete imágenes diferentes, y nos agruparemos buscando a los compañeros que tengan el mismo dibujo que el nuestro, por lo que formaremos siete grupos.

Esto ayudará a los niños a conocer el libro que van a leer, a saber cómo enfrentarle, pues ya tendrán información como el número de capítulos o los títulos de los mismos, por lo que pueden hacerse una idea más cercana de lo que van a ver.

Dejaremos a los niños reflexionar la relación entre dibujos y títulos, y les pediremos que entre todos los componentes del grupo, busquen un ejemplo que se relacione con el tema que les tocó.

En el caso de “lengua de trapo”, valdría un ejemplo en el que se cuente como una vez, quizás con menos edad, pronunciábamos una palabra de manera errónea porque no nos salía cierta letra. El objetivo es que los niños hablen del tema entre ellos y encuentren algún ejemplo, a poder ser, en sus experiencias vitales.

Después, cada grupo tendrá que exponer su ejemplo al resto de grupo, y cuando todos lo hayan hecho, preguntaremos a los niños que piensan acerca de esos casos, abriendo así, un pequeño debate que nos introduzca en el tema del libro.

Propondremos como introducción a la lectura, también, la visualización en clase del corto de Disney “el patito feo”. Después hablaremos de él en clase, preguntando a los niños sobre lo que han entendido, que partes les ha gustado más, cuales menos, si están de acuerdo en cómo se suceden los acontecimientos…

Los alumnos de esta edad tienen una idea de la moralidad absoluta, por eso será interesante ver qué piensan, por ejemplo, de la mama pato cuando “da de lado” al pequeño cisne.

 

Actividades durante la lectura


 

Como he dicho anteriormente, el libro está dividido en capítulos, por lo que ya tenemos seleccionadas las pausas que haremos durante la lectura. La lectura de cada capítulo no nos creará demasiados problemas, pues son capítulos cortos y el argumento bastante lineal, no hay sorpresas ni sobresaltos. Son textos ideales para la edad de seis años y además se acompañas de unas ilustraciones muy explícitas con las que el niño podrá llegar a la comprensión de la historia sin ningún problema.

Además, me gustaría señalar la adecuación del libro a la edad comentada en relación a las características de la narrativa, pues con este cuento trabajaremos sus miedos, sus complejos, hablaremos de la importancia de ellos mismos como individuos y les mostraremos un final feliz para cada uno de los capítulos. Lo mejor de todo es que son finales felices reales, que es necesario que comprendan para que sepan transferirlo a su vida cotidiana.

 

Para todos los capítulos vamos a intentar seguir la misma dinámica. Sólo que lo haremos paso por paso.

Repartiremos entre los niños unas caretas. Todas serán iguales, de un patito como el que aparece en el cuento, amarillo muy gracioso, excepto cuatro caretas, que serán también de un patito pero negro y con cara de enfadado, que le llamaremos “el patito feo”.

Las caretas se repartirán al principio de cada capítulo para que durante toda la historia, todos los niños hayan tenido al patito feo al menos una vez.

Así, durante cada sesión, los alumnos que tengan las caretas del patito feo no participarán en nada, se quedarán “marginados” del resto, o tendrán que participar con algunas desventajas con respecto al resto. Realizaremos una actividad relacionada con esto al final de la lectura.

Otra de las dinámicas que haremos en todos los capítulos será escoger a cuatro alumnos (con careta de patito amarillo) para que nos cuenten lo que han entendido. Escogeremos a alumnos diferentes en cada capítulo. Los que fueron patitos feos durante un capítulo podrán hablar y participar en el siguiente de forma normal.

De esta manera, durante todos los capítulos los alumnos irán haciendo una pequeña síntesis de los que van entendiendo, y es más fácil intervenir si hay algún problema de comprensión. No olvidemos que son alumnos de seis años, que empiezan a leer por si mismos y que hay que adaptarse a su ritmo en la lectura y en las actividades.

Además de las dinámicas que nos servirán para todos los capítulos, que recuerdo, son:

-          Repartición de las caretas de patito amarillo, patito feo al principio de cada capítulo.

-          Resumen oral por parte de 4 alumnos al final de cada capítulo

Realizaremos diferentes juegos y/o actividades para cada capítulo.


Nombre del capítulo:

GUAPOS Y FEOS

Alumnos participantes:

Todos los que tengan la careta del patito amarillo
Materiales:

-folios

-lapiceros

Actividad:

Trabajaremos con sus ideas de “guapo”, “feo”, “bueno” y “malo”.

Pediremos a los alumnos que hagan un cuadro. En una columna escribiremos cosas que nos parecen bonitas, y en la segunda cosas que nos parecen feas. Después intentaremos relacionar cada palabra de cada columna con los conceptos de bueno y malo.

Es una edad en la que los niños tienen un concepto de moralidad muy significativo, y es importante trabajar en esto, pues a menudo, relacionan lo bueno con lo bonito y lo feo con lo malo.

Debemos enseñarles que hay cosas bonitas que no nos hacen bien, como comer mucho chocolate, y cosas feas que pueden ser buenas, como los monstruos de algunas películas.

 

 

 

 

Nombre del capítulo:

¡DIENTES DE LOBO!

Alumnos participantes:

Todos los que tengan la careta del patito amarillo

Materiales:

-Cepillos de dientes

-Vasos con aguas

-Vasos vacíos

-Fotocopias con imágenes de los dientes

Actividad:

Esta actividad consistirá en hablar a los niños de la importancia de una buena salud dental. Para ello les enseñaremos como es nuestra boca. Les mostraremos como son nuestros dientes, y que cada uno tiene un nombre.

Para terminar la sesión haremos una práctica en la que les enseñaremos la manera correcta de cepillarse los dientes.

 

Nombre del capítulo:

CUATRO OJOS

Alumnos participantes:

Todos

Materiales:

-Folios

-Pinturas

-Vendas para los ojos

Actividad:

La profesora irá dando las indicaciones para realizar un dibujo. Todos los niños tendrán que ir dibujando lo que ella diga.

Ej.: hay un sol amarillo arriba a la derecha

Participará toda la clase. El único inconveniente se lo pondremos a los niños con la careta de “patito feo”, que tendrán que hacer el trabajo con una venda en los ojos.

Al final de la sesión observaremos la diferencia entre los dibujos que hicieron los niños con la careta del patito simpático, y los niños con la careta del patito feo.

Trabajaremos estas diferencias con algunas preguntas:

-          ¿La actividad os ha parecido fácil o difícil?

-          ¿Cuáles creéis que son las ventajas de ver cuando estamos haciendo algo?
-          ¿Cuáles son los inconvenientes?

-          Imaginad un día entero en el que no podáis ver…¿sería fácil?

-          ¿Preferiríais llevar gafas o no ver nada? ¿Por qué?

 

Nombre del capítulo:

LENGUA DE TRAPO

Alumnos participantes:

Todos

Materiales:

-Fichas con el trabalenguas

-Pizarra

Actividad:

“Trabalenguas”

Escribiremos un trabalenguas en la pizarra, algo corto, no muy complicado, y se lo leeremos a los alumnos unas cuantas veces para ayudarles a memorizarlo un poco. Si se lo han medio grabado en la cabeza les será más fácil leerlo en la pizarra.

 

“Tengo una gallina pinta,

Piririnca, piriranca,

Con sus pollitos pintos,

Piririncos, pirirancos.

Si ella no fuese pinta,

Piririnca, piriranca,

No criaría pollitos,

Piririncos, pirirancos.”

 
Los niños con la careta de patito amarillo recitarán el poema una vez cada uno.

Los niños con la careta de patito feo recitarán el poema también, pero con un lápiz entre los dientes.

Propondremos la dificultad a los patitos feos para que después nos cuenten su experiencia:

-Qué han sentido al ser los únicos a los que se les ponía una dificultad.

-Qué les ha parecido el ejercicio en sí, con esta dificultad.
 

 

Nombre del capítulo:

EN FORMA

Alumnos participantes:

Todos los que tengan la careta del patito amarillo

Materiales:

-Fichas de los alimentos

Actividad:

En esta sesión hablaremos de la importancia de una buena alimentación. Para ello repartiremos unas fichas con diferentes alimentos y explicaremos qué alimentos debemos tomar dependiendo del momento del día, y la cantidad que debemos tomar.

Hablaremos también de la importancia de hacer ejercicio y de las clases de educación física.

 

 

Nombre del capítulo:

¡TODO A LA IZQUIERDA!

Alumnos participantes:

Todos los que tengan la careta del patito amarillo

Materiales:

-Manoplas

-Pinturas y folios

-Tijeras

Actividad:

“Todos somos zurdos”

Durante esta actividad nos cambiaremos los papeles. Todos los diestros serán zurdos, y si hay zurdos en la clase, todos ellos serán diestros.

Nos pondremos una manopla en la mano que normalmente utilizamos más, para asegurarnos de que no la podremos utilizar durante toda la actividad.

La idea es hacer un dibujo de algo relacionado con el libro, pintarlo y recortarlo, y escribir nuestro nombre por detrás.

El objetivo es que se pongan en la situación del otro.

Lo importante no es haber hecho un bonito dibujo, ni haberlo recortado perfectamente. Lo importante es que al final valoren la experiencia de haber trabajado con su parte “menos desarrollada”, y que reflexionen sobre las siguientes cuestiones:

-          Para los diestros, ¿cómo se sentirían si el mundo fuese zurdo?

-          Los zurdos normalmente son más hábiles con la derecha que los diestros con la zurda, si los hay en clase será interesante que nos cuenten su experiencia y nos muestren sus trabajos como prueba.

-          ¿Cómo os habéis sentido durante el trabajo? ¿Qué os molestaba más? ¿El hecho de tener que utilizar la otra mano o el hecho de no poder utilizar la que utilizáis normalmente? Durante la actividad tenían su mano más ágil inservible, dentro de la manopla, y eso puede crear ansiedad, al ni siquiera poder ayudarse de esta para utilizar la otra.

 

 

Actividades después de la lectura


 

En esta última sesión lo más importante será valorar el libro y las actividades que hemos realizado. Saber cómo han entendido los niños el cuento y que aspectos positivos han aprendido con las actividades.

Como los niños tienen 6 años, la escritura es algo no muy desarrollado, por eso propongo actividades más de tipo oral, sobre todo para ganar tiempo durante las sesiones.

Cuéntaselo al muñeco

Utilizaremos un muñeco para ayudarnos en esta actividad. Me parece divertido utilizar este material para niños de esta edad porque se sienten atraídos por las cosas fantásticas presentadas de una manera verosímil.

El muñeco acaba de llegar a la clase, por lo que no ha leído el cuento, ni sabe nada de él. El objetivo es que los niños se lo cuenten, entre todos. Será una manera de hacer un resumen, de manera oral, y entre todos.

 

Con respecto a la actividad de las caretas del patito feo, preguntaremos a los niños como se sintieron durante la experiencia. El objetivo de este juego era que los niños comprobaran que no es divertido cuando alguien no puede participar en un juego o actividad como el resto. Como en cada sesión fueron cuatro los patitos feos, nunca habremos tenido a un niños solo, y todos los niños habrán pasado por lo mismo, por lo que al final de la sesión todos habrán experimentado lo que es ser el patito feo de un grupo, y lo que es ser alguien integrado en un grupo. Trabajaremos con las diferencias entre ambas cosas:

-          ¿Qué te ha parecido cuando te ha tocado la careta del patito feo?

-          ¿Cómo te has sentido?

-          ¿Te hubiese gustado participar en la actividad en la que no has podido participar?

-          ¿Cómo te has sentido cuando te ha tocado la otra careta?

-          ¿Qué te parecía que hubiese ciertos compañeros que no pudiesen participar?

-          ¿Te hubiese gustado que participaran?

-          ¿Qué careta te ha gustado más?

-          ¿Por qué?

El libro que hemos trabajado tiene un mensaje muy fácil de ver, y a la vez muy importante: Tenemos que querernos tal y como somos.

Mi objetivo durante estas sesiones, ha sido que los niños entendiesen lo que habían leído, para ir más allá, para trabajar sobre ese mensaje que nos transmite. Los capítulos son cortos y la acción es tranquila y sin sobresaltos. Es por eso que he hecho más hincapié en trabajar sobre ese mensaje, aprender a empatizar, aprender a aceptarnos a nosotros y a los demás, aprender lo difícil que puede ser nuestra vida con algunos obstáculos en el camino, la surte que tenemos de no tener muchos de ellos, y valorar el esfuerzo de los que los tienen y aún así llevan una vida como la nuestra. Aprender, que, como dice Lobo Rojo, nadie es perfecto, y no nos importa que no lo seamos.

 

 

3 comentarios:

  1. Buenas tardes, FELIZ AÑO.
    Veo que has hecho un trabajo bastante exhaustivo. Desde luego se puede poner en marcha ya.
    Yo solo le pondría una pega y es que me parece un trabajo que vas bastante más allá de la propia lectura, con todas las actividades que propones casi leer el libro es una parte más de un objetivo más grande.
    Creo que con niños de 6 años un cuento, una lectura debería durar mucho en el tiempo porque si no se convierte en proyecto. Eso no es malo, pero es algo diferente a la animación a un libro concreto.
    Pero desde luego el trabajo, la forma y la edad me parecen muy muy sugerentes.
    Un saludo

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  2. Bueno, Sheila... ¡qué trabajazo! Ya puedes estar orgullosa de lo bien que explicas y argumentas cada una de las actividades. Has demostrado tu extraordinaria capacidad para programar.

    El único problema de tu actividad es que has convertido este libro en un medio para aprender y le has restado importancia a la experiencia artística y personal en sí misma.
    Tus juegos llevan a los niños por donde tú quieres que vayan. Los diriges, diriges sus interpretaciones de lo leído. No es que no pueda hacerse, pero como se dice en el tema 1 de la teoría, en esta asignatura queremos aprender a trabajar la literatura como un fin y no como un instrumento de aprendizaje.
    En todos los momentos (antes, durante y después), todos los niños (no puede excluirse a ninguno aunque entienda el fin de tu idea de los patitos feos) deben tener un tiempo destinado a hablar libremente sobre lo que interese en ese momento (hipótesis, reflexiones, comparaciones con su propia vida, etc...) Tú puedes guiar y dar ideas a través de preguntas de andamiaje, pero no debes coartar la expresión de las propias impresiones por fantásticas que sean. Luego, si quieres, puedes hacer esas actividades tan concretas como la higiene bucal, la alimentación, los valores morales, etc...

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